Veggie Boogie Salir del modo de lector

CROQUETAS VEGANAS AL HORNO

Hacer encuestas en mi Instagram Stories me gusta porque me ayuda mucho a conocer mejor vuestros intereses y gustos culinarios, y estas croquetas veganas al horno fueron las ganadoras de la última encuesta que realicé. La segunda opción era ‘albondigas en salsa’ y os prometo que la tengo también en pendientes porque me apetece mucho compartirlas en el blog, pero hoy vamos a centrarnos en estas pequeñas delicias de verduras porque estoy segura de que os van a a encantar.

Estas croquetas no llevan bechamel y son bajas en grasas pero no por ello menos deliciosas. Si te apetece obtener un resultado más de ‘croqueta de toda la vida’, puedes freírlas en lugar de hornearlas que también quedan increíbles. Yo he preferido hacer la versión más “healthy” porque algo que no me gusta demasiado de este tipo de platos, es la sensación de pesadez que me provocan y con este método puedes devorar unas cuantas sin que parezca que te has comido un elefante. Y ya que nos ponemos a liarla parda en la cocina, mi consejo es que hagas cantidad y guardes unas cuantas en el congelador para comerlas en otras ocasiones (hay que guardarlas rebozadas y sin hornear).

CROQUETAS VEGANAS AL HORNO

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Raciones: 23 uds

INGREDIENTES

  • 2 patatas grandes
  • 1 cebolla
  • 2 zanahorias
  • 4 champiñones
  • 1 chorrito de vino blanco
  • 1 rama de apio
  • 200 gr de guisantes cocidos
  • 50 gr de mijo
  • 50 gr de lentejas rojas
  • 1 cucharadita de semillas de chia
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta al gusto
  • Comino, nuez moscada, orégano y ajo en polvo
  • Pan rallado

INSTRUCCIONES

1.Pelamos las patatas y las cortamos en cuartos. Las cocemos en agua hirviendo 15 minutos, hasta que se puedan pinchar con un tenedor pero sin que estén muy blandas. Escurrimos y reservamos.
2. Cocemos el mijo y las lentejas en la misma cazuela con el doble  de agua y un chorrito más, durante 15-20 minutos. Retiramos del fuego y reservamos.
3. En una sartén doramos la cebolla picada y cuando empiece a transparentar añadimos la zanahoria picada en dados, los champiñones y el apio también finamente picados y un chorrito de vino blanco. Cocinamos a fuego medio unos 10-15 minutos, retiramos del fuego y reservamos.
4. En un cuenco mezclamos una cucharadita de semillas de chia con 8 cucharaditas de agua. Mezclamos bien y dejamos que repose al menos 10 minutos para obtener una textura tipo gel que actuará como sustituto del huevo para ligar nuestra masa de croquetas.
5. En un cuenco o ensaladera grande colocamos las patatas cocidas y las chafamos con mortero, tenedor o chafador hasta obtener un puré. Agregamos entonces los guisantes y seguimos chafando. Después agregamos las lentejas y el mijo cocidos.
6. A continuación añadimos nuestro sofrito de verduras, las especias y salpimentamos al gusto. Volvemos a mezclar, ahora con una espátula de silicola o cuchara de madera y con movimientos suaves.
7. Por último echamos el gel de chia y volvemos a remover. La masa resultante la tapamos con papel film en el cuenco y la refrigeramos unos 20-30 minutos.
8. Con las manos bien limpias y húmedas, vamos montando nuestras croquetas (el tamaño va al gusto, yo las he hecho grandes, tipo croquetones) y las rebozamos con pan rallado (yo he usado hogaza de espelta con perejil).
9. Pincelamos las croquetas con un poquito de Aove y las colocamos en una fuente engrasada. Horneamos a 200º unos 30 minutos, hasta que empiecen a dorarse y listo.
10. Yo las he servido con tahini, rúcula y un poco de pisto casero que tenía hecho del día anterior.